Cae el flujo de remesas a México tras doce años de crecimiento
Por primera vez en más de una década, los envíos de dinero desde Estados Unidos presentan una contracción del 4.6% anual.

El flujo de remesas que ingresa a México registró una caída del 4.6% en comparación con el mismo periodo del año anterior, marcando el fin de una racha ininterrumpida de doce años de crecimiento sostenido. Este descenso en las transferencias monetarias, que representan una fuente vital de ingresos para miles de familias mexicanas, ha sido confirmado por los datos más recientes del Banco de México, reflejando un cambio de tendencia en el comportamiento financiero de los connacionales en el exterior.
Especialistas señalan que este retroceso responde principalmente a la creciente debilidad del mercado laboral en Estados Unidos, donde la oferta de empleos para trabajadores migrantes ha disminuido significativamente. A este factor se suma la implementación de políticas migratorias más estrictas bajo la administración del presidente Donald Trump, las cuales han generado incertidumbre y dificultades logísticas para el envío constante de divisas hacia territorio nacional.
La SHCP ha comenzado a monitorear de cerca el impacto que esta reducción tendrá en el consumo interno de las entidades federativas con mayor dependencia de estos recursos. Aunque las remesas han sido históricamente un motor para la economía de los hogares, la actual coyuntura en el país vecino obliga a revisar las expectativas de ingresos para el cierre del ejercicio fiscal en curso.
Por su parte, diversas organizaciones civiles han manifestado su preocupación ante el posible incremento de la vulnerabilidad económica en zonas rurales y marginadas. Mientras el Gobierno Federal analiza medidas para mitigar el impacto, el sector financiero mantiene la cautela ante la volatilidad que el mercado cambiario podría presentar en los próximos meses como consecuencia de esta contracción en los flujos transfronterizos.


