La Coordenada
El punto exacto donde ocurren los hechos
Tecnología

Descubren que el dado de 20 caras tiene origen egipcio antiguo

Arqueólogos han confirmado que el icosaedro, elemento fundamental en juegos de rol modernos, era utilizado en Egipto hace más de dos mil años.

Redacción La Coordenada
Foto: xataka.com.mx

Para los aficionados a los juegos de rol como Dungeons and Dragons o Pathfinder, el dado de 20 caras es una pieza indispensable de su equipo de juego. Sin embargo, un hallazgo arqueológico reciente ha demostrado que este objeto no es una invención contemporánea surgida de la cultura geek, sino un artefacto con una historia que se remonta a la época del Egipto ptolemaico, hace más de dos milenios. Los especialistas han identificado piezas de piedra y fayenza que confirman su uso en juegos de azar y rituales antiguos mucho antes de la era moderna.

El icosaedro, nombre geométrico del cuerpo de 20 caras, ha sido documentado en excavaciones en diversos puntos del norte de África y el Mediterráneo. A diferencia de los dados de seis caras que son comunes en la historia de la humanidad, las versiones de 20 caras presentan grabados en griego y egipcio, lo que sugiere que su función trascendía el simple entretenimiento. Los investigadores señalan que estos objetos pudieron ser empleados tanto para la adivinación como para competencias sociales en las que el azar dictaba el destino del jugador.

Este descubrimiento cambia la perspectiva sobre la evolución de los juegos de mesa y la geometría aplicada a la recreación. Mientras que hoy los jugadores utilizan estos dados para determinar el éxito de una acción en una campaña de rol, los antiguos usuarios de estos objetos probablemente buscaban respuestas a preguntas sobre su futuro o el favor de las deidades. La precisión técnica con la que fueron tallados estos dados antiguos resulta sorprendente incluso para los estándares actuales de manufactura.

El interés por este hallazgo ha crecido en la comunidad académica mexicana, donde expertos en historia antigua y diseño de juegos analizan la relevancia de estos artefactos. El estudio de estos dados permite comprender mejor cómo las civilizaciones antiguas integraron conceptos matemáticos complejos en su vida cotidiana. Aunque el contexto histórico es radicalmente distinto al de una mesa de juego contemporánea, el legado del icosaedro persiste como un recordatorio de la fascinación humana por el azar a través de los siglos.

historiaarqueologíajuegos de rolegiptocultura