Gobierno mexicano busca incrementar el contenido local en equipos de cómputo
La administración federal propone aumentar la participación de la industria nacional en la fabricación de componentes electrónicos para fortalecer la cadena de suministro tecnológica.

El gobierno federal ha planteado una nueva estrategia para cuadriplicar el porcentaje de contenido local en los equipos de cómputo ensamblados en el país. Esta propuesta, presentada por las autoridades económicas, busca reducir la dependencia de las importaciones de componentes electrónicos y fortalecer la integración de las pequeñas y medianas empresas mexicanas en las cadenas de valor globales del sector tecnológico.
La iniciativa surge en un contexto donde la relocalización de inversiones, conocida como nearshoring, ha cobrado relevancia en la región norte de América. Según reportes recientes de la Semiconductor Industry Association, el dinamismo en el sector ha permitido el anuncio de más de 140 proyectos industriales en diversos estados de la Unión Americana desde 2020, una tendencia que el gobierno mexicano pretende capitalizar para atraer proveeduría hacia entidades fronterizas y centros industriales clave del país.
De acuerdo con voceros del sector económico, la propuesta contempla incentivos fiscales y programas de capacitación técnica para que los fabricantes locales puedan cumplir con las exigencias de calidad y volumen necesarias para integrarse a las líneas de producción de grandes marcas de cómputo. El objetivo es que los componentes manufacturados en México pasen de una participación mínima a niveles significativos en los dispositivos finales que se distribuyen tanto en el mercado interno como hacia el extranjero.
Aunque la medida se encuentra en una fase de consulta con diversos actores de la industria, el sector privado ha señalado la necesidad de fortalecer la infraestructura energética y la conectividad logística antes de escalar la producción. Representantes empresariales han manifestado su disposición para colaborar en mesas de trabajo con la Secretaría de Economía, con el fin de alinear los estándares técnicos que permitan una transición gradual hacia una mayor integración nacional sin afectar la competitividad de los productos terminados.


