Trump propone control de reservas petroleras en Estados Unidos
El presidente estadounidense anunció una estrategia para asegurar el control mayoritario sobre 65,000 millones de barriles de reservas probadas de crudo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado una nueva política energética enfocada en asegurar el control mayoritario sobre más de 65,000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en territorio estadounidense. Esta propuesta busca fortalecer la soberanía energética del país mediante la intervención directa en la gestión de yacimientos estratégicos, bajo un esquema que prioriza la autosuficiencia frente a la volatilidad de los mercados internacionales.
La estrategia, detallada por su equipo de trabajo, plantea implementar mecanismos legales y administrativos para supervisar la extracción y distribución de estos recursos. Según los asesores del mandatario, el objetivo es garantizar que la producción nacional sea destinada principalmente al consumo interno y a reservas tácticas, reduciendo así la dependencia de importaciones provenientes de otras naciones productoras de crudo.
En México, este anuncio ha generado expectativas en la Secretaría de Energía (SENER) y en PEMEX, debido a la estrecha relación comercial que existe en el sector de hidrocarburos entre ambos países. Especialistas en política energética señalan que cualquier cambio en la producción o exportación de Estados Unidos repercute directamente en los precios internacionales del barril y en la balanza comercial energética de México.
Por el momento, la propuesta se encuentra en una fase de diseño legislativo que deberá ser discutida en el Congreso estadounidense. El equipo de campaña del presidente ha indicado que se buscará la colaboración con empresas privadas para ejecutar los planes de extracción, aunque bajo una supervisión gubernamental mucho más estricta que la observada en años recientes.
La administración federal mexicana, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se mantiene atenta a los detalles técnicos de este plan para evaluar sus posibles efectos en la región de América del Norte. Se espera que en las próximas semanas se establezcan mesas de diálogo binacional para analizar cómo esta política impactará en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).


